Valley Energy Center (VEC) se propuso optimizar el rendimiento de su condensador refrigerado por aire (ACC) para mejorar la eficiencia general. Aunque en un principio parecía eficiente, el ACC presentaba problemas de subenfriamiento, lo que motivó un análisis proactivo para identificar los problemas subyacentes.
Tras un análisis más detallado, VEC descubrió un subenfriamiento que mermaba el rendimiento, a pesar de la utilización de una segunda bomba de vacío para compensar la entrada de aire. Una investigación más exhaustiva reveló que el exceso de flujo de aire y una ligera entrada de aire estaban provocando la anomalía de subenfriamiento. Además, las limitaciones de la lógica del sistema de control distribuido (DCS) agravaron el problema, lo que dificultó la capacidad del ACC para ajustar y optimizar el rendimiento de forma eficaz.
Retos
VEC se enfrentó a varios retos a la hora de optimizar el rendimiento del ACC. Entre ellos se encontraban un subenfriamiento persistente a pesar de las medidas correctivas, limitaciones en la lógica del DCS que impedían realizar ajustes eficaces y el impacto de la entrada de aire en la capacidad de refrigeración.
Solución
Para hacer frente a estos retos, VEC colaboró con SPG Dry Cooling para llevar a cabo un estudio exhaustivo del ACC, identificar fugas y aplicar medidas correctivas. A pesar de los esfuerzos iniciales, el subenfriamiento persistió debido a las limitaciones de la lógica del DCS. Se realizaron ajustes adicionales en la lógica del DCS, incluyendo modificaciones en la banda muerta y el punto de consigna, para optimizar el funcionamiento del ventilador y reducir el consumo de energía parásita.
Resultados
Los ajustes realizados por VEC dieron lugar a una reducción significativa del consumo de energía parásita de casi 3 MW, al tiempo que se mantenía la contrapresión requerida. Esto condujo a una mejora de la tasa de calor global y de la eficiencia. Al abordar los retos subyacentes y optimizar el rendimiento del ACC, VEC logró mejorar la eficiencia operativa y mitigar las pérdidas de energía, especialmente en rangos de temperatura específicos.
Conclusión
La experiencia de VEC pone de relieve la importancia de realizar un análisis exhaustivo y una optimización minuciosa para superar los retos de rendimiento del ACC. La implementación satisfactoria de los ajustes en la lógica del DCS destaca el papel fundamental que desempeñan el mantenimiento proactivo y la mejora continua a la hora de maximizar la eficiencia. De cara al futuro, VEC tiene previsto implementar un sistema de supervisión remota del rendimiento para mantener y seguir mejorando los avances logrados en el rendimiento del ACC.